El perro como guardián de umbrales en Companion Piece de Ali Smith
DOI:
https://doi.org/10.35869/ba.v0i34.5933Palabras clave:
Ali Smith, Companion Piece, simbolismo canino, ficción británica contemporánea, mitología griega, liminalidadResumen
Ya sea como atributo de prominentes divinidades griegas como Hécate, o en la figura del guardián del Inframundo, el Cancerbero, la ubicua presencia de los perros en la mitología griega responde con total certeza al papel que estos animales han desempeñado como compañeros del ser humano a lo largo de la historia. Las cualidades atribuidas a los canes en esta tradición clásica emergen en la literatura por medio del simbolismo con el propósito deliberado de transmitir un mensaje tanto al conjunto de personajes como al público lector. En la mayoría de los casos, dicho simbolismo remite a los orígenes de la civilización, coincidiendo con las primeras interacciones entre seres humanos y lobos, y plantea la necesidad de recuperar ciertos rasgos esenciales que se han perdido como consecuencia de nuestro distanciamiento del mundo natural. En Companion Piece (2022), la reinterpretación que hace Ali Smith de la imagen mítica del perro/lobo nos permite examinar su doble representación como compañero y como guardián de portales tanto tangibles como intangibles. Los resultados obtenidos en este estudio denotan que la narrativa, a través de la figura del perro, invita a concebir los umbrales no como espacios de confrontación entre construcciones binarias arbitrarias, sino como oportunidades para el encuentro entre realidades opuestas. Esto se manifiesta de forma especialmente significativa en relación con los personajes femeninos al instarlos a transgredir las convenciones y aceptar su auténtico yo interior.